jueves, 22 de julio de 2010

Los agraviados



Cada día que pasa son más los mexicanos que se sienten agraviados por el gobierno en turno. Desde sabe qué medios adivinatorios le hicieron creer lo imposible, acceder a la Presidencia de la República. Desde entonces Felipe Calderón se volvió loco y el poder le ha servido para cumplir sus perversiones sádicas. Cómo disfruta la destrucción del país, le es placentero el sufrimiento de sus gobernados a los que ha agraviado desde que hacía campaña para presidente. Los volvió agraviar cuando no tuvo el valor de revisar el contenido de las urnas, además de no reconocer las formas chuecas de allegarse votos gracias a la colaboración de varios gobernadores norteños del PRI que nunca terminarán de lamentar su equivocación.


Nada más tomó posesión, FCH inició su estrategia que denominó guerra al crimen organizado, la cual colateralmente ha agraviado a mexicanos ajenos a la delincuencia organizada. La matanza generada no lo conmueve y el régimen de derecho no queda bien parado en esta estrategia. Como sádico consumado, pide comprensión y apoyo a los ciudadanos que aprecia como sus clientes masoquistas. Hace de la publicidad oficial una ostentosa y onerosa herramienta que por contraste hace más grande el sufrimiento de los agraviados que no se ven incluidos en los beneficios de la política económica, por la educación en declive, al igual que el sistema de seguridad social y de pensiones en degradación. Este sádico que se las da de gobernante es burlón, desfachatado, dice preocuparse por la obesidad que se extiende como enfermedad entre la población y les pide que coman sano. Se ríe a sus adentros porque sabe que los ingresos que tiene la mayoría de la población no alcanzan para cumplir una comida sana. Mala comida se realiza y no siempre tres veces al día pues en este país ya se hizo tradición saltarse una comida al día, verdad de Ernesto Cordero. Con secreto deleite ha disfrutado del incendio de una guardería y la muerte de 49 niños pues le regaló la gubernatura de Sonora a su partido el PAN. Con fruición ha decretado la extinción de la compañía de Luz y Fuerza y el cese fulminante de sus trabajadores echados a la calle. Todo un divertimento emocionante le ha parecido desalojar trabajadores en huelga minera de la socialmente heroica ciudad de Cananea. Eso sí, no está dispuesto a que ningún alto funcionario designado por él sea sometido por sus acciones u omisiones. La impunidad es la ley.


Lo que menos interesa es gobernar, no importando si el contingente de los agraviados sigue creciendo en número. De lo que se trata es operar la sucesión presidencial del 2012. Esto último es la conclusión más socorrida en la opinión de los medios impresos. Es muy probable que el pequeño grupo gobernante se salga con la suya, pues sólo quien maneja la ley en sentido faccioso, bordando por los extremos de las facultades metaconstitucionales puede hacer lo imposible, aunque nunca quede claro el para qué.


Confiar en que los procesos electorales por sí mismos detengan este abuso de poder es ingenuidad y ganas de repetir una variante del 2006. Ahora Enrique Peña Nieto sería el objetivo a descarrilar, como lo fue López Obrador, pero con una alianza PAN-PRD, que llevada a sus últimas consecuencias orientaría el voto en los estados gobernados por el PRD hacia el candidato de la derecha. Manlio Fabio Beltrones estaría en la ruta de la fabricación de una leyenda negra como la que marcó a Roberto Madrazo. Frente a esta variante hay otra opción. De lo que se trata no es de apoyar a tal o cual prospecto presidenciable, sino de restablecer la legalidad lesionada desde la misma autoridad para construir las avenidas hacia el bienestar que muchos mexicanos reclaman. Para alcanzarlo la movilización social es necesaria, que los políticos estén dispuestos a justipreciarla, a darle su apoyo. No es cuestión sólo de votos, sino de denuncia permanente hasta germinar una era de concordia entre los mexicanos. Al actual gobierno le vale un comino la situación lamentable que vive el país y sus habitantes.

viernes, 16 de julio de 2010

Apagón



El resultado desapercibido del cuatro de julio es el apagón de la vida política. Estamos a oscuras. El resultado de las elecciones no contuvo la nota roja, ola sangrienta del crimen organizado. La violencia sigue ahí y la política es incapaz de acotarla. Golpes espectaculares, como el de diciembre pasado en el que se aniquiló a uno de los Beltrán Leyva, por ejemplo, no ha detenido la ola expansiva de ejecuciones en el sur del país. Lo que antes se concentraba en los estados de Michoacán y Guerrero, Acapulco para ser precisos, ahora se extiende al estado de Morelos. ¿Qué se logró con tan espectacular operativo? Multiplicar la acción de los cárteles. Y no se diga en el norte del país. Si los operativos en contra del crimen organizando no han reducido la acción de los delincuentes algo está pasando y no somos informados.


Todos vivimos en peligro y el estratega no se da cuenta. En medio de la violencia incontinente, esta semana se ha vivido en la esfera política la defenestración más lente que le haya ocurrido a un alto funcionario. Después de meses, el rumor se hizo noticia: Fernando Gómez Mont dejó la secretaría de gobernación. De nada servirá el cambio si no se analiza que está pasando en el proceso político mexicano. Y no le quieran cargar responsabilidades al nuevo secretario José Francisco Blake, él sólo es una pieza desechable más. El responsable es Felipe Calderón que no ha acertado con los nombramientos en ese despacho.


Empezó con Francisco Ramírez Acuña, un político atrabiliario cuyo único mérito fue destapar la candidatura presidencial de Felipe Calderón. Le siguió Juan Camilo Mouriño, cuya verdadera vocación era el sector energético en su vertiente privada. El mencionado Gómez Mont, un litigante penalista metido a concertar ¡Qué despropósito! Bueno, ahora con Blake Mora ya estamos curados de sorpresas y en la prensa casi nadie le otorga el beneficio de la duda. Y como que no ha sido el fuerte del PAN gobierno armar el gabinete presidencial desde los tiempos de Vicente Fox.


¿Qué está pasando? Muy sencillo, en México se vino dando un cambio de manos en la toma de las decisiones públicas –disfrazado de democracia electoral- en el que los políticos cedieron esa capacidad a los grandes empresarios, realidad que se hizo más que evidente con la alternancia. Los políticos se devaluaron, ya por la corrupción, la impunidad o simplemente por no cumplir expectativas de la población. Esa autonomía relativa propia del Estado, extensiva a sus operadores en la clase política, ya no existe. Los políticos se manejan como una mercancía más, no tienen ideología fiable, viven de pedir favores a los ricos. En esas condiciones no le sirven a la sociedad. El caso es que el ciclo de la confianza en los empresarios como conductores de los asuntos públicos ya se terminó. El ejemplo demostrativo de esta afirmación es el alcalde de San Pedro Garza García en el estado de Nuevo León. La gestión de Mauricio Fernández ha dado la pauta para dar por concluido el ciclo. Zapatero a tus zapatos.


Por eso no puede uno irse con la finta del tronante artículo que proviene de los mismos empresarios, o mejor dicho, de uno de sus Juniors que ahora critican a Felipe Calderón cuando ésos empresarios han sido los beneficiarios del embrollo actual y ahora quieren salir por peteneras. No coman cuentos, el hijo de Caludio X. González, que también los es putativamente de Luis Téllez Kuenzler, no es la persona mejor calificada para criticar a la actual administración. Es corresponsable del desbarajuste, cree que se puede ir por la vida con la doble cachucha de iniciativo y de servidor público.


Ése es el principal embrollo del proceso político en México que ahora está de apagón. Equivocadamente se piensa que sólo con las elecciones se puede salir de la actual situación. Como no se resuelve nada con ello se da rienda suelta a la especulación de los próximos eventos electorales, incluyendo el 2012. No hay que hacerse bolas, los políticos deben reasumir responsabilidades bajo condiciones de sufragio efectivo y escrutinio público. Ahí está el switch para alumbrar la política y no es pedir mucho. Pero no se quiere entender y se reedita el viejo juego del tapado, de revisión de caballadas y formación de cargadas. Así como en el pasado que no se ha ido.




martes, 13 de julio de 2010

Y la violencia sigue ahí



Terminó el mundial de futbol y las ilusiones promovidas dejaron a un Felipe Calderón derrotado. Ni pío dijo, pues el fracaso del equipo mexicano se traga en solitario. Futbolero presidente no pudo sacar mayor raja, tempraneramente salió de ese tema y se dedicó de tiempo completo, ya en otra grama, a fungir como jefe de campaña de su partido, Acción Nacional, en las elecciones locales de catorce estados ya comentadas. Los resultados mixtos impiden hablar de un ganador absoluto, hecho que no tendría mayor importancia si la competencia por ganar el 4 de julio pasado no hubiera estado cargada de encono y descalificación. El tema no es quién ganó, sino como se van a sentar las fuerzas políticas para remontar la precaria gobernabilidad del país resultado de una estrategia oficial defectuosa en contra del crimen organizado y el descuido de todos al incurrir desde los puestos públicos a mantener campañas permanentes por puestos ejecutivos y cargos de representación popular.


Con la división de las fuerzas políticas el beneficio colateral es para el crimen organizado que no encuentra un bloque de fuerzas políticas que le haga frente. Paralelamente, la economía no ofrece a la mayoría de los jóvenes actividades formales bien remuneradas. Al tiempo que la sociedad por sí misma no logra fortalecer mecanismo de ayuda para contrarrestar el aumento de las adicciones. Si con trabajos se tienen estimaciones periódicas de los decesos violentos que ocurren a diario en el país en la lucha por el control del territorio entre los criminales y las fuerzas del orden, se carece de un conteo público que informe sobre la agregación de individuos al universo de las adicciones.

No basta poner la jeta por el malestar que produce la confrontación de una psique terca y la realidad, cara descompuesta por el arrebato que genera integrar y conducir un equipo de trabajo o adentrarse en el futurismo de querer orientar la sucesión presidencial. El tiempo no alcanza para amalgamar el capricho, dirigir al gabinete y moldear el 2012. No le alcanza a Felipe Calderón y tendrá que decidirse por mostrar públicamente la ruta hacia el restablecimiento de la convivencia del país que quedó rota con su llegada al poder. Que no diga que las cosas están como están porque el sí se decidió a combatir al crimen organizado, sino que tomó esa opción para desenfocar la desarreglada manera de asumir la presidencia. Es el vicio de origen de la actual gestión federal.

La violencia es en el actual tiempo mexicano cotidianidad, no se reducirá con el concurso exclusivo de las llamadas fuerzas del orden. La violencia sigue ahí, colgada de un puente , como lo muestra la gráfica difundida por proceso.com.mx. y que corresponde a la madrugada de hoy.



Powered By Blogger