miércoles, 4 de junio de 2008

De qué lado estás

La falta de consensos, de acuerdos para respaldar las acciones y decisiones del Poder Ejecutivo no es una conspiración en contra de su actual titular. Es el desgaste de un proceso enfocado a maximizar la mercantilización de la vida económica, social y política a costa de la minimización de lo que huela a subsidios -a los que menos tienen- a prestaciones, a salarios y a todo aquel componente del Estado del bienestar que, pese a sus distorsiones, producía cohesión social. Un proceso que en la última campaña por la presidencia de la república adoptó los contenidos de las campañas negras y de la polarización. Polvos de aquellos lodos.

Por eso el diálogo político hoy tiene la forma de disyuntiva, o lo uno o lo otro, con melón o con sandía, que llevado al absurdo ha sugerido que la opinión respecto al combate del narcotráfico adopte el mismo formato: o estás del lado del presidente o estás con el narcotráfico. No se ha planteado así, pero se sugiere. Y se dejan pasar los días, las propuestas se pudren, como la iniciativa Mérida que platicaron algún día de enero del año pasado George W. Bush y Felipe Calderón. Iniciativa que nació con el santo de espaldas, pues se divulgó como un acuerdo que nunca fue tal. Era una propuesta de ayuda monetaria del gobierno de los Estados Unidos para paliar la lucha contra el narcotráfico en México, que al pasar por el Congreso de nuestros vecinos fue condicionada por los legisladores estadounidenses para, finalmente, ser rechazada por el gobierno mexicano. Un fiasco con tinte de humor negro.

La iniciativa Mérida, peor todavía, fue el pretexto para sacar a luz el malestar del presidente Calderón, porque en esta guerra México pone los muertos y Estados Unidos los consumidores de drogas. Asociación de realidades que inmediatamente fue replicada por el embajador Tony Garza: México ya se ha convertido en un país de consumidores de estupefacientes, afirmó entre orondo e indignado el representante de Bush. Cuando el asunto es más que ayuda en dólares y condicionantes.

Si se trata de reducir el poder del narcotráfico, qué mejor decisión norteamericana que sellar la frontera norte para impedir el paso de armamento de manera efectiva. Si mandan hacer una barda para disminuir el flujo de migrantes, quienes a fin de cuentas contribuyen a la generación de la riqueza norteamericana, qué mejor favor podría hacerse Estados Unidos que evitar el comercio de armas que surte al crimen organizado del lado mexicano.

Y como este tema se encuentra toda la agenda nacional, en la disyuntiva que exige imperativamente definiciones ¿De qué lado estás? En el de la hipótesis de un verdadero presidente del empleo, en el del supuesto de una efectiva alianza para la educación, del lado de quienes combaten el hambre con sinceridad, que no promueven la comida chatarra y se dan golpes de pecho por la gente obesa, sino del lado de aquellos que piensan en la alimentación como una forma de dar productividad a nuestros campesinos y conciben un salario justo para adquirir los nutrientes de calidad que hoy están fuera del alcance de los minisalarios.

Así va el país, ganándole al crimen organizado aunque no lo parezca, después de todo, la espiral de violencia es una forma de propaganda de la delincuencia. Para creerse.

sábado, 31 de mayo de 2008

El Actuario

Dice el plan de estudios de la licenciatura de Actuaría en la Facultad de Ciencias de la UNAM que, “El profesional de la actuaría es capaz de estudiar, plantear, formular y aplicar modelos de contenido matemático acerca de fenómenos que involucran riesgos, con el fin de proveer información para la planeación, la previsión y la toma de decisiones”

Esta definición viene al caso después de ver y escuchar al secretario de desarrollo social el lunes pasado ante las cámaras y micrófonos de Televisa. Al televidente adicto a consumir noticias por la televisión, le resultó irrelevante encontrarse con un actuario llamado Ernesto Cordero porque lo que realmente llamaba su atención era el alto funcionario encargado del Desarrollo Social del país que se disponía a explicar en cadena nacional lo que en la víspera había anunciado su jefe, el presidente Calderón, sobre el plan anticrisis alimentaria.

Cierto es que el Presidente tiene la autoridad para designar a quien se le dé la gana para refrendar o exponer tal o cual política, la que sea. Simplemente llama la atención de que siendo el tema de la alimentación no haya sido el respectivo encargado del despacho de Agricultura, ni que teniendo un fuerte contenido fiscal no haya salido al público el responsable de Hacienda. Nada, que apareció el especialista en crear modelos de contenido matemático, lo que no es una ciencia, ni tampoco una demostración, sino una manera de manipular cifras orientadas, según la función, a obtener un resultado. Dicho de otro modo, hacer ficción con números.

Hace poco se mentó el caso de las cifras del empleo que proporcionó durante los primeros meses de este gobierno el IMSS, ese es un ejemplo que bien puede cuadrar en el diseño de un modelo orientado ha obtener cifras casuísticas, sin importar la realidad. Si esa es la práctica, que tanto más da maquillar cifras, describir tendencias de las reservas petroleras, obtener un determinado resultado electoral y todo lo que se puede hacer con un modelo de contenido matemático. Eso le venden al Presidente y actúa en consecuencia. Hasta ahora, el trabajo de consenso ha brillado por su ausencia o es de bajo rendimiento. La propuesta anticrisis ha sido vista con suspicacia por la oposición, cuestionada por los mismos neoliberales, al margen de las organizaciones campesinas y sólo ha contado con el aplauso de las cúpulas empresariales.

Tan no bien recibido ha sido el mensaje presidencial, que sindicatos nacionales que forman parte de la gobernabilidad calderonista, los maestros y los petroleros, han decidido formar un frente sindical para reorganizar la defensa de los trabajadores (El Universal) Frente que, sin quererlo sus impulsores, se suma a la serie de deliberaciones y combates que mantienen la polarización de la sociedad.

Podrá el Actuario diseñar un modelo para dejar contenta a una mayoría, no a todos. Pues ahora los temas de la agenda se lo disputan el combate al narcotráfico, la crisis alimentaria -de la cual se ríe Alberto Cárdenas- la reforma de PEMEX, el frente sindical y el proceder de los amigos del Presidente.

Ha sido un año ingrato para Felipe Calderón, es tiempo de que se dedique a forjar acuerdos políticos más que a diseñar modelos que lo conducen por un laberinto de incertidumbre. Está a tiempo para entregar ordenadamente el poder en el 2012.

lunes, 26 de mayo de 2008

Domingazo

Se supone que hay una mesa de acuerdos del gobierno con las organizaciones de productores del campo. Llevan semanas discutiendo sobre cómo el gobierno proveerá recursos para producir alimentos. De buenas a primeras, el domingo por la mañana, el presidente Calderón toma la decisión heroica de atender la crisis alimentaria (días antes se trataba de la reforma energética y más atrás exclamó un ya basta a la sociedad civil porque no se comprometía con la lucha gubernamental en contra del crimen organizado) Rodeado de su gabinete, Felipe Calderón hizo el anuncio de reducción de cargas fiscales a la importación de alimentos y a los fertilizantes.

El presidente no le vio mayor interés por convocar a representantes de la sociedad civil y conminarlos a asumir juntos la decisión, a constituir un pacto contra la carestía. Albazo o golpe de mano, desde la presidencia no aceptaron el procedimiento del consenso, ni siquiera del aviso para con quienes tenían entretenida negociación en la Secretaría del Trabajo. En Los Pinos se fueron por el presidencializo. Como si lo que le sobrara el gobierno fuera legitimidad. Y si de exceso se tratara, ese sería el de la soberbia.

A quién beneficia en primera instancia la reducción de aranceles, a las compañías comercializadoras. Y la eliminación del impuesto a la importación de fertilizantes es el mismo caso. Cómo va incidir este trato fiscal en la producción de alimentos y en la generación de empleo en el campo. Las medidas parecen una descalificación de los productores. Si se reducen impuestos de dónde se piensa sacar recursos para no afectar el gasto social, la lucha contra el crimen organizado, la creación de infraestructura: de la renta petrolera, de esa resta que la reforma de Calderón pretende compartir.

Qué le corresponde a la sociedad rural, celebrar la iluminada decisión presidencial. Qué le corresponde a los que menos tienen, agradecer que existe la renta petrolera. Cuál es la conclusión o consecuencia de la decisión presidencial, la resignación de todos a dar por inalcanzable, en el futuro, la soberanía alimentaria. Casi nada se dice del incremento de la producción agropecuaria, nada se proyecta de los empleos que se crearán en el campo: la solución de la crisis alimentaria está en el exterior, al menos esa es la percepción de la Confederación Nacional Campesina.

El anuncio presidencial se rubrica con una cadena nacional hoy lunes, esta noche. Un eclipse que alcanza a Javier Lozano Alarcón y a Alberto Cárdenas Jiménez. Es agraciado con los reflectores Ernesto Cordero, el encargado de SEDESOL, quien sudoroso, mecánico y sin agudeza, compareció en el noticiero estelar de Televisa.

Ojalá que el gobierno no se equivoque, que el dominganzo no le resulte una convocatoria en su contra, pues bastante ocupado está con el crimen organizado.
Powered By Blogger