miércoles, 7 de abril de 2021

La otra vacuna

 

Es mi voto, es tu voto, es nuestro voto. El seis de junio del año en curso, los mexicanos tenemos la oportunidad de vacunarnos la triple, contra la corrupción, la desigualdad social y la expoliación. Ni un voto a los partidos que alentaron esos males. No faltarán los que se opongan a esta vacuna.

Empecemos por el PRI, el PAN y el PRD, situados en esa maniobra a favor de la corrupción, partidos que están muy deteriorados. Para empezar, ya no cuentan con el acceso ilegal a recursos públicos operándolos de manera triangulada. El SAT y la UIF tienen la lupa puesta en ese tipo de operaciones; igual de importante es considerar la baja calidad del liderazgo en el PRI, en el PAN y el PRD. Son figuras deslucidas, incapaces de construir su propia credibilidad. Ni ellos se creen sus lances propagandísticos. No pueden generar vínculos edificantes con la ciudadanía pues no les interesa encabezar un proyecto popular.



Hay otros opositores, cabezas empresariales que disfrutaron a sus anchas al Antiguo Régimen. No forman un partido, pueden comprar los partidos. Tienen miles de millones de pesos y un tinglado de organizaciones civiles para respaldar al PRI, al PAN y al PRD, de ahí nace Va por México. El poder económico prefiere moverse como poder invisible, cuando se siente en el límite saca la garra, pero les resulta más cómodo que le hagan el trabajo político sin mencionarlos.

Lo más aberrante es la oposición asumida por Lorenzo Córdova, Consejero Presidente del INE. Sin tener facultades, pretendió cancelar las conferencias matutinas del presidente López Obrador. Bien saben en el INE lo que está permitido hacer a los titulares del Ejecutivo en los tres niveles de gobierno, como para hacer definiciones con dedicatoria. Sólo a Lorenzo Córdova, desde el prejuicio, le vino la gana de considerar a La mañanera propaganda electoral. Desde ese momento comenzó él a cargar las tintas de este año electoral. No se le ocurrió hacer una disposición expresa dedicada a organizaciones empresariales o sindicatos. Tampoco dispuso una medida enfocada en la actuación de las organizaciones civiles, aunque en este caso vale tomar en cuenta lo sucedido con Los Amigos de Fox. Esa organización introdujo dinero del extranjero a la campaña presidencial de entonces y sólo ameritó una multa al PAN, cuando la autoridad electoral pudo disponer de sanciones como el retiro del registro a ese partido.

Una autoridad electoral que ha desertado de mantener una posición neutral es una autoridad desgastada. Por eso la importancia de un voto masivo que nos vacune de la corrupción.

martes, 30 de marzo de 2021

Abrojo, cardo y espino



El sistema de partidos en México no necesariamente tiene una amplia base activa dentro de la sociedad civil, el modelo del partido de masas ha decaído. Los partidos son intermediarios entre la política y la ciudadanía. Si hay apatía o desinterés por los asuntos públicos -que son los del Pueblo- es falla de los partidos, a veces. Esa función intermediaria de los partidos la acompañan empresas, gremios, iglesias y medios, de manera explícita o bajo cuerda. Entre lo convertido en dominio público o lo que queda en sigilo. Los financiamientos, publico y privado, la tecnología y la mercadotecnia, han retraído el contacto directo de los partidos con los ciudadanos. Pero un audio o un video no son un remplazo efectivo de ese contacto, sólo un escandaloso distractor.



Las cosas se han dispuesto en estas elecciones de verano, sin incluir en el juego la presidencia de la república, para que tengan una dimensión nacional. El hecho agrega un elemento adicional: el refrendo popular al actual gobierno de México. A estas alturas es innegable el avance del proceso de transformación y no enfrenta un proyecto novedoso de contraste. La oposición está tan desorientada que se ha puesto a disposición de un activista o empresario, quien lejos de ofrecer formalmente una plataforma ideológica, ha engatusado a los partidos en la asunción del fatalismo conservador. Esa es su oferta, la desesperanza y el miedo. Todo lo que difunden tiene el tufo del pesimismo.

El optimismo es de MORENA, a pesar de que no sea cabalmente consciente de ello. La fuente de su optimismo es Andrés Manuel López Obrador. En contra de ese optimismo, juega dentro de MORENA el difícil manejo del éxito, expresado en la lucha por los puestos. El proceso de las candidaturas para acceder a los gobiernos de Guerrero y Nuevo León, respectivamente, son elocuentes del daño que se puede autoinfligir ese partido.

Otro elemento por considerar es el peso de los poderes locales de carácter fáctico. Hasta qué punto aceptarían dichos poderes el avance MORENA en sus territorios, pienso en Aguascalientes y Nuevo León, para el caso.

Otro plano de aproximación es la autoridad electoral. Con una actuación letrista en los últimos días, el INE ha enfocado sus sanciones hacia MORENA. De hecho, el INE no siempre sigue la letra de la ley o, mejor puesto, se acomoda a su flexibilidad. Por ejemplo, durante años se hizo de la vista gorda en el tema de la sobrerrepresentación en el Poder Legislativo y apenas pone un correctivo cuando el año electoral está muy avanzado. Otra rudeza de la autoridad es la cancelación de candidaturas, cuando sabemos se dispone de un menú de sanciones a elegir. La multa ha sido la más socorrida.

Finalmente, como ha ocurrido en otras coyunturas electorales desde la época neoliberal, la indeseable comisión de la acción gansteril del crimen organizado, sobre todo a nivel municipal de algunas regiones, capturando los comicios para su beneficio. De esto está informado el gobierno y la SSPC es la encargada de reducir el daño que los delincuentes puedan hacerle al proceso.

Abrojo, cardo y espino, de lo que está lleno el camino.

martes, 23 de marzo de 2021

República recuperada

 “No sabemos quién inventó el lema de la Revolución francesa, pero debió ser alguien de una perspicacia extraordinaria. Al par de contrarios liberté y égalité, irreconciliables según la lógica ordinaria, añade un tercer factor o fuerza, fraternité, procedente de un nivel superior.”

Ernst Friedrich Schumacher

Una constante en la recuperación de la República al servicio de los ciudadanos ha sido la operación de la Hacienda Pública, como instrumento para alcanzar una mejor utilización de los recursos públicos orientados hacia el bienestar de la población en su conjunto, sin parcialidades de grupos preponderantes de acuerdo con la riqueza acumulada, al acceso a posiciones de poder político o de pertenencia a un gremio.

Ahí está el costo de la aristocracia obrera, así se ha denominado en el pasado a los líderes sindicales, su enriquecimiento a costa del erario.

O cómo la política entre los políticos más ambiciosos se consolidó de la mano del neoliberalismo, como palanca de acumulación personal y familiar. La política como formadora de empresarios discretos y exitosos. Por lo general, esos políticos no ventilan públicamente sus actividades empresariales porque corresponden a su vida privada, dicen.


Ilustración tomada del gobierno de Francia en su portal Francia Diplomacia

Pero lo más desastroso para la Hacienda Pública, en el pasado reciente, han sido las ventajas que se le dieron a poderosos grupos empresariales. Esgrimiendo el libre comercio, se instrumentó una liberalización económica dirigida -no expuesta a un libre juego del mercado- con el ánimo de establecer una plutocracia lo más ajena posible a la existencia de una República (escribo lo más ajena porque no se atreven a borrar la palabra República de la Constitución) Una protección desmedida de los grupos más fuertes, para siempre ganar y nunca perder.

Vamos con la disposición más expoliadora de las finanzas públicas: el FOBAPROA. Cuando se estableció por ley la reprivatización del sistema bancario, se creó fondo dirigido a sostener la eventualidad de un rescate bancario bajo el eufemismo de protección a los ahorradores. Esa eventualidad llegó y endeudó a las finanzas públicas. Todavía no se le conoce fin a esa sangría. Ya nada más comparar cómo arregló Obama la crisis bancaria del 2008, mediante préstamos del Tesoro y su obligada recuperación.

Pero el desfalco no quedó ahí, se hizo ruta. Se sucedieron condonaciones millonarias de impuestos a los grandes consorcios, concesiones ventajosas sobre el aprovechamiento de los recursos naturales, se fundó de facto un monopsonio acaparador de medicamentos, florecieron contratos para hacer ganar a ciertas empresas sin importar el deterioro de la Hacienda. El caso era exprimir lo más posible los recursos del Estado sin asumir los riesgos del mercado.

Por eso ahora, desde la Hacienda Pública, se está recuperando la República y ésta sale a tomar el Sol. La larga noche plutocrática quedó atrás.

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