jueves, 31 de mayo de 2012

Nuestros ojos




Los jóvenes adheridos al movimiento #YoSoy132, se han destapado en el momento de mayor sopor de las campañas. Han hecho recular al duopolio de Televisa y TV Azteca. Han decidido convertirse en nuestros ojos como observadores electorales y el tiempo está en su contra, pues este día 31 de mayo se cierra el registro oficial para jugar tan destacado rol. Desconozco la decisión del Instituto Federal Electoral ante la petición de este grupo organizado de estudiantes de hacer una prórroga. El IFE funciona con una programación de relojería, como si fuera una central nuclear. Nada puede quedar al azar, los procedimientos son rigurosos y ya tendrá que encontrar una salvedad. No es fácil, pues sus recursos están muy bien apuntados dentro del proceso. No sólo eso, se puede generar un precedente como para sacar de quicio a la institucionalidad electoral con trabajos conquistada. El hecho es que #YoSoy132 quieren ser nuestros ojos y bienvenidos.

La cuestión es si como observadores estarán dispuestos a regirse por la imparcialidad. La reunión que tuvieron ayer en el campus de la UNAM me indica que esa no es su condición. Ya no sólo muestran aversión en contra de Peña Nieto y su partido, ya agregaron a Felipe Calderón, su partido y su candidata. También contra Elba Esther Gordillo y en consecuencia contra su partido y su candidato. A diferencia de Javier Sicilia y su movimiento, nada han planteado en contra de López Obrador y su coalición. No sé si se dieron cuenta, pero se postulan como observadores sesgados y cegados ante una parte del espectro político partidista.

Independientemente de esta opinión, los estudiantes ya han logrado mucho y están siendo reconocidos. Bienvenidos a la observación electoral y mi deseo es que sea realmente imparcial. Que no se hagan de la vista gorda, al menos en Delegaciones Políticas de la Ciudad de México. Es el caso de la Gustavo A. madero, Iztacalco, Iztapalapa o la Cuauhtémoc. Es posible que en el recinto de las casillas electorales no vean nada irregular, pero afuera, muy cerca, se estaciona un automotor donde algunos votantes vuelven a hacer filar para validar su voto por la coalición de izquierda, también pueden encontrar a algunos afuera de la casilla para intimidar al votante. Esto último lo vi en la elección de Vicente Fox.

Estudiantes en movimiento del #YoSoy132, actúen convencidos de la observación electoral imparcial. Lo que viven es una gran experiencia que de alguna o de otra manera, hemos vivido otras generaciones y ustedes están en las mejores condiciones de información y de libertades que otros no tuvimos. Cuando en la mañana leí el titular de La Jornada sobre la exigencia de juicio político, me acordé que un grupo de tres muchachitos de dieciséis años que en 1973, en el Auditorio “Che Guevara”, hicimos ese planteamiento en contra de Luis Echeverría después de su aparición en la Facultad de Medicina. También recuerdo que en ese tiempo la revista Punto Crítico hizo mofa de tan modesta proposición.

Estoy convencido de que ustedes, los jóvenes que quieren un México mejor – quién no lo quiere- son la verdadera generación del cambio. Están en una vorágine en la que aspirando a la utopía aspirarán las cloacas de la política. Unos se desilusionarán, otros tomarán aire y se harán cínicos. Lo que no deben olvidar es que pasado el primero de julio ustedes tienen que volver a lo que dejaron pendiente: continuar sus estudios y titularse. México los quiere bien preparados para realmente transformar al país.

lunes, 28 de mayo de 2012

Cuidado con el clima




He comentado que en el actual despliegue de campañas por la presidencia se reeditan guías ya experimentadas en la orientación del voto. Una es la excitativa a ejercer el voto útil, con ello se logró la alternancia y se perdió la capacidad de la administración pública federal como factor igualador que contrarresta las diferencias sociales. El otro punto es la campaña negra en contra de un candidato, el resultado ya lo sabemos, se dividió a la sociedad y se incrementó la violencia del crimen organizado.

Al correr los días, después del 11 de mayo, sugerí que a algunos les resultaría favorable extender el efecto de la protesta anti-Peña hasta el día de las elecciones. No veía capacidad de los estudiantes para extender la protesta. Y vaya que han sorprendido a todos. Obliga a no quedarnos con la sorpresa y analizar el fenómeno que ha desatado: un clima expresivamente adverso a la candidatura de Peña Nieto.

La última vez que vi un clima adverso entorno a una candidatura fue durante la campaña presidencial de Luis Donaldo Colosio en 1994. Era una adversidad soterrada, en parte, que procedía de adentro de la clase política priísta. El desenlace fue fatídico: el asesinato del candidato. La adversidad que aqueja a la campaña de Peña Nieto tiene un actor visible, un sector de los jóvenes. Con claridad hay que decirlo, muchos jóvenes también están con el candidato priísta.

Los actos del candidato priísta ya tienen un patrón de acoso. No sería mejor agregarse abiertamente por cualquiera de los otros candidatos y sumarse a sus campañas. Qué no tienen derecho en el PRI, como los demás partidos, a desarrollar sus eventos sin piquetes reventadores. Hay una fiebre de linchamiento que excita mórbidamente. Y si pasa una desgracia, quién se hará responsable: nadie. Los más cínicos dirán ¡Fuente Ovejuna! Socarronamente el presidente Calderón y el encargado de Gobernación alientan la protesta estudiantil en contra de Peña Nieto. No menos socarrón, López Obrador tripula la protesta con disimulo. Josefina Vázquez Mota también se sube al carro de los protestantes.

Qué tal si en este ambiente aparece un asesino solitario y victima a cualquiera de los candidatos ¿Se podrían realizar elecciones con normalidad? Acaso se está calculando que en el 20 por ciento de las casillas se den las irregularidades suficientes, considerando desde su no instalación, para cancelar todo el proceso electoral.

Los riesgos de un proceso electoral frustrado aumentan. En buen momento Televisa ha declarado transmitir en cadena nacional el próximo debate de junio. No será suficiente sino se adoptan otras medidas, no precisamente relacionadas con las elecciones. Es el momento de que el sector de las telecomunicaciones deje de actuar como actor político, que no se olviden que son concesionarios del Estado, que usufructúan un servicio público que no les otorga derecho a sustituir a los partidos. Que se limiten a informar y ya.

Las campañas requieren que los candidatos, todos, sean cuestionados pero no acosados. Es saludable que se expongan y expongan en un terreno parejo. El ejercicio de este día, en el que los candidatos pasaron como patitos de feria en Chapultepec ante el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad es prueba a sus capacidades para aceptar la crítica, para humanizarse. Para dar cuenta de su humildad y de su soberbia, de su verdad y su mentira. Para que sepan que son del mismo costal.

viernes, 25 de mayo de 2012

Ventilados




Lo que me gusta de la actual campaña electoral es la verificación de una mayor equidad en los medios. En eso estamos de acuerdo, eso creo.

Tenemos de donde escoger. La pluralidad de las audiencias está atendida. No es pretexto, cada quien encuentra su texto noticioso. La bronca son las inercias del voto útil, de las campañas sucias. Nada que ver con la propuesta, con la disposición de atender, a excepción del Partido Revolucionario Institucional y su candidato. Inédito. Como si el reloj de la competencia electoral estuviera detenido en el siglo pasado. Como si la alternancia no hubiera ocurrido.

No se entiende por qué se le ha querido dar el lugar de partido gobernante al partido que es oposición. Como se nubla la mortandad criminal que nos ha traído el Partido Acción Nacional. Como se cierra los ojos ante la corrupción enloquecida que se vive en la ciudad de México.

La legitimidad que se le está otorgando por anticipado a Enrique Peña Nieto es responsabilidad de sus adversarios. En contra de sus propias intenciones, claro. Los panistas y pejistas ayunos de propuesta, en el inmediatismo de ver caer  a su adversario, despreocupados por crecer con sus propios méritos.

López Obrador abandonó el amor, más parece buscar la conmiseración de los electores. Vázquez Mota está enredada en la confusión de sus asesores. Mierda eres y en mierda te convertirás. No hay alegría genuina, ni definición de un futuro promisorio. La víscera en contra de un pasado, que, si no se ha ido, ha sido restaurado por los alternantes en el poder. No pudieron erradicar la corrupción, qué va. La corrupción los sedujo.

La frescura de la movilización estudiantil no deja de tener su toque de Déjà Vu. Esto es el 68. Deseo de viejos.

Yo quiero Déjà Vu

Me encanta el Déjà Vu

Bailo Déjà Vu

Bailemos Déjà Vu

Mera aliteración de Arsenio Rodríguez.

Como diría Son Clave de Oro, la rumba me llama.

Como le comentaba al director de la facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Fernando Castañeda, ese rubro de los indecisos en las encuestas es muy parecido al número de los abstencionistas en las elecciones.

Esté país se hará fuerte en la convicción de la elevación de su colectividad, nada que ver con el furor malsano con la caída del otro.
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