lunes, 30 de mayo de 2022

La piñata se acaba

Tiene como dos semanas, la ola propagandística de la oposición sobre la que montó una campaña negra, una más. “El gobierno no puede contra la violencia”, “el gobierno pactó con la delincuencia” y así por el estilo. La demostración con datos no les preocupa a los opositores, cierran los ojos, no le dan importancia a la cancelación de la violencia de Estado generadora de masacres. Su conclusión es que estamos peor, añoran los tiempos de García Luna. Se trata de una campaña desesperada, sus candidaturas por los gobiernos de seis estados donde todavía gobiernan se están rezagando en los sondeos de preferencias.



Les preocupa que no podrán echar mano de cuantiosas partidas presupuestales, de origen federal o de la hacienda local. La piñata se acaba y resulta funesto para su modus operandi de enriquecimiento desde la función pública. A la oposición se le hace fácil abrazarse en magnates de empresas como Cinépolis, Kimberly-Clark o Femsa. No han respetado los partidos opositores su propia identidad y se acomodan a un liderazgo “apolítico” de un junior. Claudio X. González Guajardo dirige la alianza opositora Va por México. Él se hace cargo del proyecto restaurador y los dirigentes del PAN, PRD y PRI le hacen de su patiño. Ahora quiere fichar para su Holding electoral a Dante Delgado y su partido MC.

Por cuánto tiempo los ilustres de la IP seguirán estimulando al PRIAN & Co. pese a la rentabilidad política decreciente de Alito, Markito y Chuchito. Será acaso que los grandes empresarios prefieren entenderse con políticos corruptos y apañarse con gobernantes represores, que sirvan a sus intereses. Puede ser que en el fondo no son demócratas y por ello la democracia les sienta mal. Habrá que recordarles a los empresarios molestos: en una democracia la fuente de poder sólo proviene del pueblo.

Eso les molesta y como lo han hecho en otras ocasiones articulan campañas negras. No toleran un gobierno popular, al servicio de todos. Para la cúpula empresarial los políticos son, a fin de cuentas, sus empleados empezando por los presidentes. Cuánta nostalgia por Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto. Ahora utilizan a los partidos de la alianza opositora, cuentan con jueces que les son incondicionales y orientan la mayoría de los medios de comunicación tradicionales. Ellos son los contendientes reales de la 4T, tienen en la bolsa a la oposición y la autoridad electoral no dice nada. Además, tienen capacidad suficiente para manipular a sectores de la clase media que les sirven de difusores de sus campañas negras.

Esa es la disputa que tendrá una confrontación estelar el próximo domingo 5 de junio.

lunes, 23 de mayo de 2022

Se acabó el PRIAN

Qué ver en las próximas elecciones ordinarias del 2022 en Aguascalientes,  Durango, Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas. Las encuestas presumen el avance de MORENA. Sería pasarse de soberbios afirmar, sin atenuantes, la victoria total. Es cierto, la mejor carta de la 4T en sendas elecciones es el hartazgo de los ciudadanos hacia partidos y políticos por el uso que hacen de los cargos de representación popular para robar. Ese es el catalizador de la “morenización” en curso que la oposición se niega a ver, ceguera que será su perdición.

Muy bien, muy rico, al gusto de la primera fuerza política del país si se repite el voto masivo a su favor, aniquilante de cualquier tentativa de anulación en el escritorio por parte de consejeros y Magistrados electorales. Tal proyección optimista no puede negar que el PRIAN volverá a recurrir a las prácticas fraudulentas, con mayor enjundia si la coalición opositora está confiada en una autoridad omisa y parcial. Una autoridad que es ineficaz para detener los recursos de grandes empresarios a las campañas.



Lo que vamos a ver el 5 de junio es el fin del modelo electoral que corría por dos bandas, la normativa y la de los arreglos políticos en los que se asentó la partidocracia (Los Pinos, INE y los partidos PRI y PAN como socios fundadores) para evitar la democracia, el gobierno del pueblo. 1990, el año de la creación del IFE en la era de las “concertacesiones” y de la cohabitación en el poder del PRIAN. 1994, año en el que el PRI le concesiona al PAN la PGR y espacios en el Poder Judicial. 2000, el año de unas elecciones con todos los ingredientes para ser anulada y hasta para cancelar el registro del PAN, se dio la supuesta alternancia de partido en el poder con la continuidad en el modelo económico. La tecnocracia como vínculo y cerebro del PRIAN. 2006, el año del fraude más grande en la era de las autoridades electorales autónomas. 2012, el año del regreso del PRI y la última generación de reformas neoliberales con todo el apoyo del PAN y los empresarios. En diciembre de ese año se agrega el PRD a la fórmula PRIAN con el Pacto por México, después se sumaría MC. 2014, en ese año se crea el INE para sellar este arreglo que parecía definitivo. 2018, el año en que un movimiento de izquierda desafió y derrotó a la derecha gobernante. MORENA gana la presidencia de la república, espacios en el Poder Legislativo y comienza su hegemonía territorial en los estados.

El próximo 5 de junio tal vez se asista al fin de un modelo electoral en el que la ley se sometía a la discrecionalidad de la autoridad y a los arreglos extralegales, donde los partidos negociaban la voluntad popular para repartirse cuotas de poder y, sobre todo, recursos públicos al patrimonio personal de funcionarios y dirigentes.

domingo, 15 de mayo de 2022

Vacío moral

Por cualesquiera motivos, públicamente la moral está, por lo general, fuera de foco en la conversación nacional. No está de moda. Se alega de que es un asunto privado o de colectivos religiosos que sólo incumbe a sus respectivas congregaciones. Plantear cuestiones morales es presumir superioridad y de ninguna manera el gobierno es el indicado para sugerir orientación ética a sus gobernados. Ya se vio como al principio del gobierno de López Obrador, su propuesta de Constitución Moral fue bateada por la oposición partidista y de la llamada sociedad civil organizada.

Hay actos reprobables que inmediatamente etiquetamos como delitos. Las ejecuciones entre bandas de delincuentes, el asesinato de periodistas, los feminicidios, no nos detiene a considerar el vacío moral en el que ocurren dichos actos. El caso de la chica Debanhi Escobar Bazaldúa es elocuente. El o los asesinos actuaron sin reconocer en Debanhi a su semejante con pleno derecho a existir. La “projimidad” como dice Francisco, mejor aún, la alteridad como sugieren los filósofos es el núcleo de todo acto moral. No como un mandato, más bien una relación “Yo-Tú” en la que recíprocamente cada persona actúa, decide, elige bajo la presunción de no afectar a su semejante. Es lo que conmina estar en “atención” con el otro, respetarlo. Cuando ese núcleo se rompe o se pierde, el vacío moral que abisma la relación Yo-Tú no deja mediación al diálogo, al trato. Lo más leve de ese vacío es el ninguneo, que puede ir escalando a la opresión y empeorar hasta configurar la aniquilación del otro, el asesinato. Pienso en Debanhi y me resulta aturdidor imaginarme el vacío moral en el que ocurrió su deceso.



Visto fuera de mi aldea, reconozco que ese vacío moral no tiene fronteras y es más pavoroso en las confrontaciones bélicas. Que no importa, a veces, la adscripción religiosa. La Europa cristiana vivió en guerra consigo misma por más de un siglo desde que comenzó la rebelión protestante contra el papa (siglo XVI) Es más, con antelación, se instituyó la Santa Inquisición como mecanismo de tortura y aniquilación de seres humanos. Fue en ese siglo cuando Maquiavelo funda la Ciencia Política sin arrimarle un fundamento moral. En el siglo XVIII, en un parpadeo Adam Smith, cambio el imperativo de la “simpatía” como inspiración de un orden social en armonía y lo cambia por el egoísmo como motor de la riqueza de las naciones. Nace la Economía Política. Así, la civilización moderna fue haciendo la historia poniendo en el centro al hombre, libre y soberano, que lo puede todo con sólo desearlo, vadear los límites con el uso de la razón.

En el siglo XIX “Temor y temblor” es disertación de un pastor danés sin audiencia, el ateo de El Gran Inquisidor proclama “todo está permitido”. “El hombre y lo sagrado” deriva en la sacralización del ser humano, “cómo no ser dios” clamará Nietzsche. En el siglo XX, entre otras muchas maldades, nos dio la sentencia “la sociedad no existe” y las series de mafiosos carismáticos.

El mito del hombre llega a su fase superior, nos está matando.

 

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