martes, 29 de junio de 2010

Horas difíciles




Después del fatal atentado del lunes 28, en contra del candidato priísta Rodolfo Torre Cantú y su comitiva. Ocurridas las reacciones de conmocionados actores políticos que, ahora sí, claman por un diálogo nacional. El experimento de la modernización excluyente se tiene que despedir de la escena nacional. La hora está marcada para dejar atrás las veleidades de un mercado sin justicia y una democracia de ficción.

Es el momento de enfrentar al crimen organizado con toda la fuerza de la educación y orientar la economía hacia la generación de empleos formales que no castiguen la remuneración ni evadan la vigencia de derechos laborales. Combatir el capitalismo salvaje que ha detonado la proliferación de la delincuencia.

Son demasiados acontecimientos de violencia que escapan a la acción del Estado y no son sometidos. En la pendiente de violencia no se ha alcanzado el punto de quiebre que permita afirmar el control del Estado. El gabinete de seguridad se encuentra rebasado o está a punto de. La gráfica de la prensa es elocuente.

El gabinete económico, por su parte, no tiene nada que aportar. Se agotó la centralidad de la política económica neoliberal. No es casual que en estos momentos difíciles Ernesto Cordero, Gerardo Ruiz Mateos, Juan Molinar Horcasitas y, sobre todo, Javier Lozano Alarcón no encuentren lugar para sus manidas recetas.

El gabinete social es un accesorio que ha servido para ocupar a agencias de publicidad. Si en verdad hubiera tenido un desempeño destacado en la mejora de la vida de los que menos tienen el crimen organizado no hubiera extendido su base social.

Y qué decir de las grandes empresas beneficiarias, sus capitanes Germán Larrea, Emilio Azcárraga Jeán, Roberto Hernández, Lorenzo Servitje y demás. De ellos no vendrá defensa para un gobierno que sale anticipadamente. Ellos recogerán ganancias y negarán al que los favoreció.

Ni la iglesia católica tendrá ánimo para defender a su creyente gobernante, en el límite de su camaleónica capacidad de sobrevivir al presente, sus prejuicios han debilitado su fe. Su doblez ante la conducta pedófila de algunos de sus sacerdotes ha dejado moralmente sin voz a la iglesia.

Por todo esto no son inoportunos los llamados a la unidad, nada más falta que todos entendamos lo mismo acerca de la unidad solicitada.

lunes, 28 de junio de 2010

Duelo



No conocí, como muchos, a Rodolfo Torre Cantú, malogrado candidato del PRI a la gubernatura de Tamaulipas. Ello me exime de hablar aquí sobre su vida pública y privada, de una semblanza. Lo menciono porque su asesinato por la mañana de hoy confirma el temor advertido, que la violencia alcanzara la disputa política. Se ha dejado correr la sangre como si la autoridad fuera estatua de sal. Como en este país la mayoría de los asesinatos no son atendidos por una investigación puntual, todo se vale.

Adoptando la lectura que no sigue la letra, tampoco el hecho concreto, sino que se remite directo al contexto (Contextualizar ha pedido Fernando Gómez Mont a los medios) Este asesinato es suceso legible al calce del contexto de la vida nacional.

El contexto se compone, simplificando no sin disculparme antes con Umberto Eco, por el conjunto de acontecimientos que acompañan al texto escrito ¿Cuáles son esos acontecimientos en el caso del México actual?

La no contención de la ilegalidad en los procesos electorales. Por sobre los elogios sobre nuestro sistema electoral el desvío de la ley sigue siendo decisivo. Sigue siendo incierto el veredicto ciudadano.

La ampliación de la desigualdad social. Por sobre los baños de pureza librecambista el mercado no se ha mostrado como un mecanismo que deje contentos a todos con el reparto de la riqueza.

La inseguridad que se ha extendido desde el momento en el que se disminuyó la intervención del Estado. Ahora se lamentan del deterioro del tejido social, pero no se preguntan qué lo sostenía.

La liberación de los poderes fácticos. La iglesia, el ejército y los empresarios están desatados (No se incluyen a los trabajadores porque ellos siguen sometidos) Estos poderes se han puesto por encima de la autoridad civil.

El deterioro de la educación, cuyo engranaje sirve para apoyar causas electorales pero no hace mejores ciudadanos.

El descontrol de la información del Estado que se subordina a las disputas en el gabinete de seguridad, a incidir en los procesos electorales, a las sugerencias de Washington, a la publicidad estupidizante que no distingue entre la comida chatarra, las bebidas o los servicios bancarios y los símbolos nacionales.

La utilización de eventos deportivos para encubrir la falta de legitimidad de las decisiones políticas (recordar a Hítler o a Rafael Videla) El futbol es el elemento conspicuo de esta afirmación y concluye el contexto que quiero sobresaltar. En el futbol se ha querido sublimar las carencias de todo el país, exigiéndole a un equipo que juegue bien, cargue la bandera nacional y haga sándwiches al mismo tiempo. Las tres cosas no se pueden hacer al mismo tiempo.

Ése es el contexto.

Estamos de duelo, con la esperanza de que pronto estaremos de revuelo con un país mejor.

viernes, 25 de junio de 2010

¿Qué esperabas de la democracia?



En el arco temporal abierto en 1977 con la reforma política de Jesús Reyes Heroles, que llega hasta la reforma realizada en el año 2008, las dudas se reproducen y las certezas se desvanecen. Qué esperabas tu ciudadano de la democracia a la luz del tiradero que va dejando la actual contienda por doce gubernaturas. Te imaginabas el alud de mierda. Tal vez sí, desde el año dos mil ésa ha sido la constante, las campañas negativas han sido el platillo más surtido. A ti te gusta la mierda. No dudo que tu respuesta sea NO. No obstante te la administran a cambio de tu voto y por eso el abstencionismo o el voto nulo te seduce.

En una perspectiva unidimensional, tu ciudadano puedes coincidir con la aspiración de que tu voto cuente y ya ¿Se ha colmado esa aspiración? NO. Seguimos con la misma gata, nada más que revolcada. Por eso el 2000 no fue un hito para la democracia, sólo verificó la alternancia pero no el sufragio efectivo. Se tenían los elementos para anular las elecciones pero el IFE no se fajó, como tampoco lo hizo en el 2006. Chapuza mata legalidad.

Aspirar a que la democracia sólo sea un procedimiento es una tontería, casi como sugerir la elección del amo en la esclavitud o del señor feudal en la Edad Media. La ciudadanía le supone a la democracia atributos. Para qué voy a votar es una cuestión rica en contenidos en un país con deficiencias institucionales y grandes desigualdades. Voto para que no haya corrupción, voto para que no se utilicen los recursos públicos para pervertir el voto. Sin embargo, el voto por sí mismo no erradica esas prácticas, por el contrario, esas prácticas se han fortalecido porque han logrado capturar el voto (y no hay partido que se distinga).

En este país se vota para tener mejor educación, para que haya mejores medios para atender la salud, para que la gente tenga ingresos legítimos y todo esto con el fin de tener una vida material menos pesarosa. La vida espiritual es harina de otro costal, temas de la psiquiatría o de la religión, muy relacionados con la familia y fuera de los alcances de la democracia.

Por qué no hemos alcanzado la democracia, pues porque es más fuerte la ambición de la acumulación sin límites (mercado) y la impunidad como atractivo non del poder político que se inculcan como valores: quiero ser el más rico y que no me alcance el brazo de la justicia. En ese basamento axiológico las élites se igualan, incluyendo a los líderes del crimen organizado.

Esa es la realidad contra la cual no se levantan verdaderas alianzas políticas.

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