jueves, 24 de enero de 2013

La disposición del poder cuestionada


Las condiciones en las que se postró a México en doce años de gobiernos panistas han llevado al nuevo gobierno a reconfigurar los circuitos de poder de la política-política y sus límites legítimos y legales de acción.

Primero, la vocación de conjuntar a la clase política partidista en un acuerdo de propósitos de país, el Pacto por México. Restablecer los intercambios directos y públicos que se dan entre los poderes formales y los niveles de gobierno, para de ahí despejar en el ámbito de la política las reformas. De manera característica la operación legislativa para la reforma laboral, que tendrá que dar muestra  de sus bondades o pasará a la historia como una reforma que encareció los derechos de los trabajadores en beneficio de los patrones. También la reforma a la educación con un fondo eminentemente político, recuperar la rectoría del Estado en la materia y confinar la influencia de la organización gremial de maestros a la administración de los derechos laborales, sin interesarse por decapitar al sindicato.

Segundo, esta reconfiguración ha incomodado a ciertos poderes fácticos mal acostumbrados en calidad de interlocutores privilegiados, casi únicos, de la presidencia de la república. Desde su cúpula de cúpulas se preguntaron ¿Por qué no nos invitan? En el Pacto por México no está representada la sociedad o sea ellos, los empresarios. Si algo ha fallado desde el inicio del proceso reformador es el desarreglo de una clase política que al hacerse plural optó por el escándalo mediático a costa de su débil prestigio, desarreglo finamente aprovechado por la cúpula mencionada. El mensaje me parece claro y sano: zapatero a tus zapatos, los políticos a la política y los empresarios a los negocios. No se puede tener un poder compartido entre quienes tienen responsabilidades públicas y quienes sólo buscan realizar su interés particular, considerar ese maridaje como deseable y legítimo no es democrático.

Se ve claro como ahora que el nuevo gobierno dispuso no dar exhibición mediática a la delincuencia, Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego – a través de Televisa y TV Azteca, también los satélites- han tomado la estafeta calderonista y se convierten en los mejores propagandistas del crimen organizado. Lo que callaron ahora lo exponen como deficiencia del gobierno en turno, procurando no tocar a su compañero de ruta Felipe Calderón. Posición táctica que está en la expectativa de que el gobierno se rinda totalmente a sus caprichos: controlar monopólicamente las telecomunicaciones que de origen son un servicio público concesionado por el Estado.

No es otro cariz de descalificación de los poderes públicos el que toma la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que dio pauta a la liberación inmediata de la francesa Florence Cassez. Lo que discutió la Corte no fue la inocencia de la susodicha, lo que se puso a juicio fue la ilegalidad con la intervino el Ministerio Público. Si queremos que nos rijan las leyes las autoridades son las primeras obligadas en acatarlas, es un principio de orden que se debe extender en su aplicación para otros casos. Pero el proceso torcido incluye la actuación del entonces presidente Calderón, que por un lado concedía extradiciones solicitadas por los Estados Unidos para llevar a su territorio a miembros del crimen organizado y por el otro se negó, contraviniendo acuerdo internacional suscrito por México, a extraditar a una delincuente para que purgara su condena en su país. El resultado no es agradable, Cassez está libre gozando de cabal impunidad.

Tarde o temprano, Felipe Calderón tendrá que rendir cuentas al Estado Mexicano, digo, si el actual gobierno quiere afirmar su autoridad.

lunes, 21 de enero de 2013

Nada nuevo bajo el Sol


El presidente Peña Nieto ha ido al Estado de Chiapas y en el municipio de Las Margaritas expuso la política social dirigida a quienes viven en extrema pobreza y padecen carencia alimentaria severa. Son estas las líneas de dicha política:

“1.Orientación focalizada. Los esfuerzos se concentrarán en las localidades más críticas de 400 municipios con alta incidencia de pobreza extrema y carencia alimentaria.

“2.Corresponsabilidad. Todas las dependencias del Gobierno de la República habrán de participar. Es un esquema intersectorial que va más allá de los programas de la SEDESOL. En esta estrategia se conjuntan los esfuerzos de los sectores salud, educación, vivienda, economía, y servicios básicos, como agua, luz y drenaje.

“Con este propósito, el Presidente Enrique Peña Nieto firmó el Decreto por el que se establece el Sistema Nacional Contra el Hambre (SINHAMBRE). Además, habrá reuniones con cada gobierno estatal para convenir las acciones prioritarias, asumiendo compromisos puntuales y concretos, para evitar duplicidades.

“3.Estrategia social que fortalece las capacidades productivas. La Cruzada va a incrementar la inclusión productiva de sus beneficiarios. Es decir, quienes hoy reciben un apoyo, en el futuro tendrán la capacidad de salir de la pobreza, a partir del fortalecimiento de sus ingresos como individuos productivos.

“4.Energía comunitaria y social. Esta Cruzada involucrará a los propios beneficiarios en las soluciones que se requieren. Serán sujetos activos, en la transformación positiva de sus familias y comunidades.”

Saben qué, la propuesta se limitó al refrito de los archivos preexistentes en Sedesol sobre la Estrategia 100 x 100 y el Programa de Zonas de Atención Prioritaria, este último inscrito en la Ley de Desarrollo Social. Me parece que no hicieron la tarea. Para empezar, no dicen por qué ese planteamiento no ha dado los resultados esperados.

Las restricciones que pervierten una política con esas características no se exponen y sería muy sano hacerlo.

Un primer punto adverso es la corrupción, sino no se tiene un esquema eficaz para abatirla la política propuesta está destinada al fracaso.

Un segundo punto es la falta de disposición de las dependencias y los niveles de gobierno para actuar coordinadamente, salvo que se trata de papel, en la foto y de saliva.

Un tercer punto es la prospectiva del crecimiento económico, si no crecemos lo suficiente, de dónde sacar los recursos para para esta ¿Cruzada?

Un cuarto punto es el hecho de que la reforma fiscal no se ha consumado y sería la herramienta para redistribuir los recursos.

En el fondo se trata de una disputa por los excedentes y bajo los parámetros de la economía de mercado habría que aclarar el ajuste que se le tiene que hacer a dicho paradigma ¿quién está dispuesto a ceder?

Quiero pensar que alguien engañó a Enrique Peña Nieto.

sábado, 19 de enero de 2013

No hay recreo

 
Uno de los cambios sensibles, no precisamente visible, que ha traído el nuevo gobierno es la finalización del recreo de una administración que dejó a México en el hoyo. Por eso no hay recreo, la cuesta es menos amable de lo que la propaganda y los buenos deseos nos quieren persuadir.
 
La exhibición de la violencia reciente es continuación de lo vivido en los últimos años y no hay un corte sexenal tajante. No se trata de los muertos de Enrique Peña Nieto que con ligereza se le adjudica. Los cadáveres esparcidos en el Valle de México durante 2013 nos indican que la violencia está ahí. La sociedad y las instituciones que ella se da, de manera informal o a través del gobierno –en forma de poderes constitucionales y niveles de gestión gubernamental- no han reducido la violencia criminal. Aunque sea a una proporción relativamente pequeña de la sociedad, el crimen le resulta atractivo. Bien porque la economía no responde a las pulsiones que desata ella misma y en la disputa por la riqueza el crimen organizado ha encontrado la forma de establecerse, es un negocio de riesgos –violencia- y con ganancias inmediatas.
 
Tampoco hay un cambio tajante en materia presupuestal. El Presupuesto de Egresos de la Federación se dice que es inercial. Lo que debería atenderse es que esa disposición de recursos fiscales está obligada a rendir en la calidad y cantidad de los bienes y servicios públicos. Lo que falló en la pasada administración fue la coordinación, hay partidas del presupuesto que se reiteran en disposiciones destinadas al Programa Especial Concurrente que se destina al campo, o la agrupación de recursos para los pueblos indígenas o el destinado para las mujeres, por ejemplo. Dichas partidas requieren de una coordinación real, no simulada. Supongo que la Ley de Contabilidad Gubernamental, recién reformada y cacareada, como la norma que acabe con esa simulación y efectivamente haga evidente la utilización de los recursos para los fines que fueron destinados.
 
Otro punto a destacar de estas primeras semanas de un nuevo gobierno es el sabor amargo de la crítica cotidiana en los medios. Ya no se está en la comodidad del control absoluto de los medios desde Los Pinos, ahora se tiene que lidiar con medios convertidos en poderes fácticos y redes sociales que producen versiones, fundadas o no, sobre el acontecer del país. Ante el condicionamiento mediático el gobierno tiene que ser capaz de poseer la mejor información, la que es fiel a la realidad. Ofrecerla con oportunidad, no quedarse a la defensiva. Esto exige un  cuerpo de altos funcionarios metido en la materia de sus respectivas responsabilidades, aspirando a ser ejemplar antes que popular, pues el ejemplo instruye en hacer de la norma un hábito, lo contrario de la popularidad que se gana dándole la vuelta a las obligaciones.
 
Hechas estas consideraciones, no se le pida a lo que inicia los logros de un ciclo largo. Ya veremos si el trabajo previo del equipo de transición y la consumación próxima de los primeros cien días de gobierno terminan de cincelar la Presidencia Democrática.
 
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